¿Sabías que el trazo urbano de muchas de nuestras ciudades, pueblos y barrios tuvieron como punto de partida una catedral o una iglesia? Esto se debe a que muchos de estos templos no solo eran lugares de culto, sino centros administrativos de la colonia española. De hecho, las mayordomías —que aún se encargan de las fiestas patronales en barrios y pueblos— son una reminiscencia de este tipo de administración. No es de extrañarse que las catedrales de México sean suntuosos ejemplos de arte novohispano.

Las catedrales mexicanas son más que edificios; son experiencias para viajar a través del arte barroco, neoclásico, churrigueresco y gótico que se exploró en nuestro país a través de los siglos. A continuación te presento algunas de las catedrales más impresionantes de México.

 

Catedral Metropolitana de Ciudad de México

La Catedral Metropolitana es la reina de las catedrales mexicanas, tanto por sus descomunales dimensiones como por su historia. Su nombre completo es Catedral Metropolitana de la Asunción de la Santísima Virgen María a los cielos de la Ciudad de México y su construcción demoró cerca de 250 años. En el proyecto estuvieron involucrados los mejores arquitectos y artistas del virreinato. 

La arquitectura de la Catedral Metropolitana combina los estilos gótico, barroco, plateresco y neoclásico. En su interior cuenta con dos altares, dieciseis capillas y una cripta arzobispal donde yacen los restos de todos los arzobispos que la dirigieron desde su apertura. Aquí también se encuentran los dos órganos tubulares más grandes de América, compuestos por seis mil flautas metálicas de plomo y estaño. En las torres de la catedral hay espacio para 56 campanas, aunque actualmente solo cuenta con 35. 

Cada una de las piedras que componen la Catedral Metropolitana es un recuerdo de la antigua Tenochtitlán, pues este nuevo templo se cimentó sobre los restos de un templo dedicado a Quetzalcóatl. De hecho, gran parte de la cantera del Templo Mayor se recicló para su construcción. 

 

Catedral de Oaxaca

Oaxaca tiene un patrimonio arquitectónico admirable y su catedral no es la excepción. Su construcción inició en 1534, pero en aquel entonces se trataba de un edificio muy rústico con una techumbre de paja. No fue sino hasta 1740 que la catedral mostró todo el esplendor que la caracteriza actualmente. El edificio es de estilo barroco y resalta su fachada escultórica tapizada por figuras de apóstoles y santos.  

En el interior hay muchos  detalles que merecen atención. Cuenta con una colección de pinturas que van del siglo XVIII al XIX, además de un hermoso presbiterio que incluye una escultura de bronce de la Virgen de la Asunción. Una de las imágenes mas veneradas en la catedral oaxaqueña es el Señor del Rayo; cuenta la historia que esta imagen se mantuvo milagrosamente intacta cuando la catedral se incendió a consecuencia de un relámpago.

Una de las reliquias más valiosas dentro de la catedral de Oaxaca son los restos de la Cruz de Huatulco. La veneración a la Santa Cruz de Huatulco comenzó en 1587, año en el que esta reliquia sobrevivió al asedio del pirata inglés Thomas Cavendish, quien intentó quemarla y derrumbarla sin lograr dañarla en lo más mínimo. La fuerza de la cruz reafirmó la creencia de que el apóstol Santo Tomás fue quien la colocó en Huatulco antes de que llegaran los españoles a América.

 

Catedral de Puebla 

La primera piedra de la Catedral de Puebla se colocó en 1575 pero se concluyó hasta 1647 gracias a la intervención divina. ¿Por qué digo esto? Cuenta la leyenda más sonada de la catedral poblana, que los trabajadores no podían colocar la campana más grande en una de las torres. Los ángeles se dieron cuenta y les echaron una manita en un descuido mientras la ciudad dormía. De la noche a la mañana la campana ya estaba colocada en el campanario. ¿Y cómo supieron que fueron  los ángeles? Resulta que uno de los veladores de la construcción soñó esa misma noche a los seres alados subiendo la campana a la torre. Así que, a falta de explicaciones, los poblanos dieron ese testimonio por bueno. Quizá por eso hay 58 esculturas de ángeles colocadas en el perímetro del atrio.

Más allá del aura angelical que rodea a la Catedral de Puebla, este templo es considerado uno de los relicarios más importantes de América gracias a la cantidad de tesoros novohispanos que resguarda. Esta catedral es todo un deleite para cualquier viajero interesado en el arte y la fotografía. 

 

Catedral de Morelia

La catedral moreliana se fundó en el siglo XVII, cuando Morelia aún llevaba por nombre Valladolid. Muchos opinan que es la catedral más bella del país aunque, como dicen por ahí, en gustos se rompen géneros. Lo que llama la atención a primera vista es la cantera rosa que colorea el exterior del edificio, pero en su interior tiene muchas obras de arte de los siglos XVI al XVIII. Entre estas obras destacan pinturas de Miguel de Cabrera, ornamentos de plata, oro y marfil, porcelanas chinas, el báculo de Vasco de Quiroga y la impresionante figura del Señor de la Sacristía, elaborada con caña de maíz por los indígenas purépechas. 

A juicio de varios expertos, el órgano tubular de la catedral de Morelia es uno de los mejores del continente por su excelente sonoridad. De hecho, la catedral es sede de dos festivales internacionales de música, el Festival Internacional de Órgano de Morelia y el Festival Internacional de Música de Morelia

Si visitas la capital michoacana, no te puedes perder el espectáculo de luz y sonido que se proyecta sobre la catedral todos los sábados por la noche. Este espectáculo fue diseñado por la misma empresa que ilumina la Torre Eiffel. 

 

Catedral de Zacatecas

La fachada de la catedral zacatecana está considerada como uno de los ejemplos más bellos de la ornamentación barroca. La portada que rodea el portón principal está dividida en tres secciones en las que destacan columnas corintias, esculturas de apóstoles, ángeles y motivos vegetales. El detalle de cada uno de estos ornamentos es impresionante, sobre todo en el caso de las vides que parecen trepar por la fachada de la catedral como si se tratara de plantas vivas. Todo este atractivo visual se intensifica cuando la luz del sol hace contacto con la catedral haciendo resplandecer su hermosa cantera rosa. 

Otro aspecto interesante de este templo es que la construcción data de 1729 y es una fusión de varios estilos: churrigueresco, barroco y neoclásico. Si te hacen falta más motivos para visitar la Catedral de Zacatecas, basta con decir que la UNESCO la ha declarado  Patrimonio Cultural de la Humanidad. 

 

Catedral de Guadalajara

La impresionante catedral que corona el centro de la capital tapatía es de estilo gótico y barroco. Aquí podemos observar, pero sobre todo escuchar, el segundo órgano tubular más grande del país. La Catedral de Guadalajara esta consagrada a la Asunción de María Santísima y su primera piedra se colocó en 1561. En su zona de criptas yacen los restos de varios cardenales y obispos; entre ellos destaca Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo, conocido por su labor de protección a los huérfanos y ancianos desamparados. El corazón de Cabañas está depositado en esta catedral.

 

Catedral de Yucatán

La catedral yucateca tiene un estilo renacentista que contrasta con el dominio del barroco en el resto de las catedrales mexicanas. Quizá no lo sabías pero fue la primera catedral construida en América continental. A pesar de haber sido saqueada y remodelada a lo largo de su historia, mantiene una belleza arquitectónica singular en la que destacan su cantera de piedra caliza y sus torres de estilo morisco. 

 

Catedral de Campeche

Campeche es la única ciudad amurallada de México y su catedral es prácticamente su edificio fundacional. Esta catedral ha visto de todo, desde la evangelización española en Yucatán hasta los continuos ataques de piratas que intentaron saquearla en repetidas ocasiones. 

Como en muchos otros casos, inició como una pequeña iglesia que a la larga se fue ampliando hasta recibir el rango de catedral en 1895. Sus dos torres fueron bautizadas con los nombres de La Española (orientada hacia el Golfo) y La Campechana (orientada hacia tierra firme). Aunque arquitectónicamente puede parecer una de las catedrales más austeras de México, se ve embellecida por los baluartes y las casonas coloniales que se encuentran en los alrededores. 

 

¿Hay alguna otra catedral que incluirías en esta lista?