1.“Todos los mexicanos usamos sombrero y zarape”.

Mentira vil. ¿Acaso creen que todos en México somos una versión tamaño humano de Speedy González?

Es cierto que hubo algo así en la moda desde la Independencia y hasta pasada la Revolución… pero, ¿se imaginan lo incómodo que sería andar así, sobre todo en el metro en hora pico? Eso sí: siempre que hay extranjeros de visita (específicamente en plaza Garibaldi), no hay quién no pida mariachi y cante mal las rancheras. Por eso nos embriagamos, por asuntos como estos (bueno, no, eso es puro pretexto de su servilleta).

2.“Los mexicanos siempre andamos borrachos”.

Empecemos por lo que sí es cierto. Cuando organizamos fiestas, siempre incluimos alcohol como parte del menú. También hemos exportado lo mejor en bebidas del país al mundo (dícese el tequila o el pulque). Y si nos guiamos por estadísticas, eso de que somos ebrios desde el nacimiento está muy mal: tan solo en América Latina, México ocupa el lugar 10 de los países con más consumo de alcohol, mientras que nuestros hermanos chilenos se llevan el primer lugar. ¡No nos hagan más bullying!

3.“Las mujeres en México tienen bigote”.

Otro error, tal vez inducido por una de las grandes figuras de la cultura en el país: Frida Kahlo. Se le veía tomando a la par de los hombres de la época, vistiendo trajes y pantalones, con el cabello corto, y como no, con un bigote que resaltaba su parte masculina. También buscaba la compañía de mujeres, aunque nunca dejó de querer a Diego. Pero de eso a creer que todas las mujeres tengan un mostacho, ya es exagerar. Ojo con siquiera sugerir esta idea… o despertarán la ira de las mujeres mexicanas. Tiziano Ferro, cuídate, te estamos vigilando

4.“Los hombres mexicanos son machistas”.

Por suerte, ya no predomina la idea del hombre rudo y macho que trabaja para su familia y que también se da el tiempo de tener otras mujeres, ni el ideal de mujer que trabaja siempre en casa, dedicándose con exclusividad al cuidado de los hijos y la limpieza. Pero también es cierto que algunos aspectos del machismo permanecen, como que se tache de “mandilones” a aquellos hombres más apegados a su familia.

5.“En México todos andamos a caballo, con botas y pistola”.

¡Ya quisiéramos tener transporte sustentable! De mínimo, usar más bicicletas. Sabemos bien, chilangos o no, que la Ciudad de México es un verdadero problema con eso del tráfico, y que la gente de la capital se la pasa más tiempo sufriendo en el asiento de su coche que en otros aspectos de la vida.

Lo de las botas y la pistola, eso queda para los rancheros y los policías, o Brad Pitt en La Mexicana y Antonio Banderas en Balada del Pistolero, o los narcos, o bueno, ya me entendieron…

6.“La madre mexicana es muy abnegada”.

Puede que tengan algo de razón, queridos cuates de provincia, ejem… perdón, amigos del extranjero. Una madre daría hasta la vida por su hijo, pero es raro ver esas mamás que parecen sacadas de una telenovela, vestidas con mandil todo el día al estilo Doña Florinda o La Rosa de Guadalupe, con la chancla en la mano esperando a que sus retoños hagan alguna travesura, o hasta desmayándose por cualquier cosa para llamar la atención. Sin embargo, y digan lo que digan, somos muy apegados a nuestras mamis

7.“México es un desierto”.

Las caricaturas y el cine tienen la culpa. Speedy González jamás salía de un pueblo en medio del desierto, con cactus y plantas rodadoras. Y en muchas películas gringas, México tiene más arena que calzón playero. Esto tal vez se debe a la cercanía de Estados Unidos con la parte desértica de México. Sin embargo, tenemos de todo: paradisiacas playas, bosques, selvas muy hermosas e incluso montañas que tienen la mayor parte del año nieve en la cúspide. No sólo de arena vive el hombre, chavos.

8.“México es Cancún”.

Otra vez el error: Cancún será uno de los destinos más concurridos por los extranjeros, pero no quiere decir que todo México sea igual (o tan caro). Habiendo tantas opciones, ya ni vayan a Cancún… Bueno, sí, ¡pero visiten otros lugares, por Dios!

9.“Los mexicanos somos muy violentos”.

No hay que confundir violencia con ganas de hacer las cosas (a veces sin pensarlas antes). Por un lado, somos de las personas más alegres y aventadas del mundo. Aunque si nos hacen enojar, sacamos el Hulk mexicano que llevamos dentro, que es más verbal que otra cosa: ¿eh? ¿Eh? ¿Qué me ves? ¿Un tiro? ¡Pues rífate…!

Por otro lado, el clima de violencia social que envuelve a nuestro país desde hace unos años nos ha dejado muy marcados frente a otras naciones. Al exterior también llegan las noticias de que, por ejemplo, tan solo en el gobierno de Felipe Calderón han habido más de 120 mil personas muertas en diversos conflictos, la mayor parte derivados del combate al narco. Lamentable, pero solo una parte de la realidad nuestra de cada día.

10.“Los mexicanos somos malinchistas”.

Más allá del disfraz de vampiro en Halloween, estamos los mexicanos que ponemos el altar del Día de Muertos para los abuelitos, y también más allá de la hamburguesa doble con queso, está la buena chica mexicana que se empaca sus diez tacos al pastor, con pasto y llorona, ¿a poco no? Es más bien que hemos adoptado cosas de otros países gracias a la globalización y a la expansión de las costumbres. Aunque, digo yo, todo con chile sabe mejor, ¿verdad?

11.“Los mexicanos somos flojos”.

Este nos lo han hecho creer no solo los extranjeros, sino aquí mismo. Que los mexicanos nos la pasamos echados en la cama sin hacer nada más que comer moscas, o hasta más caricaturizado, sentados en un cactus o en un nopal con la cabeza entre las piernas. Este estereotipo si ha hecho enojar a más de uno… porque hay de todo, desde los que trabajamos todos los días hasta los que de plano no hacen nada nadita (como algunos funcionarios del gobierno que no mencionaré aquí, pero ya saben ustedes quienes son…). No se dejen engañar, entre los mexicanos predomina el puro material de calidad.

12. “La comida mexicana es Tex Mex… solo que más picante y con insectos”.

Hay muchos mitos sobre la comida mexicana: que es puro taco, que es puro chile, que es demasiado folklórica… Yo diría que vengan a México y descubran que en la variedad está el gusto y que hay de todo, no solo algo picante y algo con antenas y patas. Además, está científicamente comprobado que una buena porción de chapulines es más nutritiva que la carne y hace menos estragos en el puerco, digo, en el cuerpo… La comida mexicana es una de las mejores del mundo. ¡Anímense!
Imagen de portada Vía.