Si hablamos de popularidad en cuanto a eventos cósmicos, tanto el equinoccio de primavera como los eclipses son los que más interés y expectación generan por sus implicaciones científicas y simbólicas. Y hablando de simbolismo, el equinoccio de primavera se vive en México de una manera especial desde hace muchísimo tiempo. Sabemos que las culturas mesoamericanas estudiaban el movimiento de los astros y que muchas pirámides estaban orientadas para seguir la trayectoria del astro rey y así poder actuar como estructuras calendáricas.

Los eventos arqueo-astronómicos que suceden en diferentes sitios prehispánicos de México durante el equinoccio y la creencia popular de que es un día para recargarse de energía —y chamuscarse un rato mientras el sol cae a plomo—, hacen que la llegada de la primavera sea el pretexto perfecto para salir de casa. Alista tus chanclas, ropa blanca y sombrero Mónaco y lánzate a uno de estos cinco sitios para recibir el equinoccio de primavera en México.

 

1. Chichén Itzá

Photo: Shutterstock/IR Stone

Durante el equinoccio, tanto el día como la noche tienen la misma duración. Esto se debe a la alineación que ocurre entre el Sol y la Tierra, provocando que el hemisferio norte y el sur reciban la misma cantidad de luz solar en este día en particular. El conocimiento que tenían los mayas sobre estos fenómenos cósmicos aún puede constatarse visualmente en uno de los eventos arqueo-astronómicos más espectaculares: la aparición de Kukulcán en Chichen Itzá. Sí, así como lo leen.

En el transcurso de este día, los rayos del sol se van posando sobre el costado de la fachada nor-noreste de la pirámide conocida como El Castillo, produciendo un efecto luminoso que dibuja el cuerpo de una serpiente —representación del dios Kukulcán— descendiendo por las escalinatas del edificio.

Si estás considerando asistir a presenciar este extraordinario evento, procura llegar muy temprano a la zona arqueológica. Las colas para entrar a Chichén Itzá suelen ser bastante largas en esta fecha.

 

2. Dzibilchaltún

Photo: Shutterstock/Joanna Zaleska

En la zona arqueológica de Dzibilchaltun, cerca de Mérida, existe un enigmático templo que ha fascinado a propios y extraños por su función astronómica: el Templo de las Muñecas. Los arquitectos mayas lo planearon de tal manera que, durante el cenit del equinoccio de primavera y los solsticios de verano e invierno, el sol parece posarse en la entrada principal del templo atravesándolo con sus rayos de extremo a extremo. Hay quienes incluso dicen que es un portal dimensional. ¿Será?

 

3. Cenotes Xkekén y Samulá

Photo: Shutterstock/Simon Dannhauer

Mientras muchos se amontonan en Chichen Itzá durante el equinoccio para sacarse selfies con Kukulcán, existen otros sitios maravillosos que pasan prácticamente desapercibidos durante esta fecha. Tal es el caso de Xkekén y Samulá, dos cenotes de aguas azules y cristalinas que se encuentran a las afueras de Valladolid. Cuando el sol está en su cenit, un intenso haz de luz atraviesa las cavernas de ambos cenotes intensificando su color y belleza. Una experiencia verdaderamente mística en uno de los entornos naturales más hermosos de Yucatán.

 

4. Teotihuacán

Photo: Rulo Luna

Para los que no pueden moverse hasta Chichen Itzá, Teotihuacán siempre será una buena alternativa para recargar la vitamina D en la cima de la Pirámide del Sol. Según la cosmogonía prehispánica, en Teotihuacán los dioses crearon el Sol y la Luna. Con esta misma premisa es que cientos de visitantes se dan cita en torno a la gran pirámide para absorber la energía que nos regala el Sol en este día.

Para que no te vayas a desmayar entre la asoleada y la multitud que se concentra en Teotihuacán, te recomiendo llegar bien hidratado y pasar por unos tacos de barbacoa en los puestos de la carretera que se encuentran antes de llegar a la zona arqueológica.

 

5. Xochicalco

Photo: Shutterstock/Chepe Nicoli

Si lo tuyo no son las multitudes, por los rumbos de Morelos se encuentra Xochicalco. Dicen que esta era una cuidad de artistas herederos de la cultura teotihuacana. Uno de los puntos más asombrosos de este sitio es su observatorio astronómico que se encuentra dentro de una cueva perforada en su parte superior. A través de dicha perforación, la luz solar se filtra a la cámara principal proyectando el movimiento del sol en el piso de la cueva. Este fenómeno era utilizado por los sacerdotes de la ciudad para establecer los ciclos agrícolas. La intensidad de este rayo es tal, que puedes utilizarlo para ver los huesos al interior de tu mano sin necesidad de rayos x.

 

6. Tepoztlán

Photo: Rulo Luna

Tepoztlán no puede estar ausente de los sitios recomendados para disfrutar de cualquier evento astronómico en México. Muchos creen que el cerro del Tepozteco es un centro de recarga energética con o sin equinoccio y no cabe duda que Tepoztlán tiene ese toque esotérico que le saca lo holístico hasta a un fanático del grindcore. De paso puedes ir a terminar de sacarte el chamuco y el colesterol en un temazcal de los que abundan en la zona.

 

7. Isla Mujeres

Photo: Shutterstock/Fotos 593

¿Sabes cuál es el lugar de México que recibe los primeros rayos de sol cada mañana? Pues ni más ni menos que Isla Mujeres. Podríamos decir que es una isla muy solar, no solo por ser el primer lugar en donde inicia el día sino por sus espectaculares atardeceres caribeños. Así que es el lugar perfecto para darle la bienvenida a la primavera. Por cierto, si quieres disfrutar de esos primeros rayos de sol que acarician a nuestro país, date una vuelta al Acantilado del Amanecer en Punta Sur.