Maxi y yo nos conocimos viajando por Israel y los territorios palestinos, una tierra de la que ambos estamos enamorados. Cuando nos encontramos era el segundo viaje de Maxi y, aunque para mí era el primero, sé que no será el último. ¿Es seguro viajar a Israel? ¿Se necesita visa? ¿Es caro? ¿Hay playas? ¿Cuál es la mejor época para viajar? ¿Qué ropa hay que llevar? ¿Qué es el Sendero  de Jesús? ¡Aquí te lo contamos todo!

Photo: Laura Bernhein

Para empezar, la pregunta que siempre surge primero: ¿Es seguro viajar a Israel?

Laura:  Mi consejo es que hay que estar atentos. Israel no será Islandia, el país más seguro del mundo, pero conozco decenas de sitios muchísimo más peligrosos en lo que hace al crimen común (y los atentados terroristas ocurren en muchas partes). En lugares como la Ciudad Vieja de Jerusalén o Hebrón (Cisjordania) suele haber conflictos con bastante frecuencia y se desatan con rapidez. Creo que casi todos los países tienen sus riesgos (¡estar vivo tiene muchos riesgos!), algunos predecibles y otros no, pero la diferencia es que en Israel me sentí muy protegida como visitante. Lo mejor es estar al tanto de las noticias y tener a mano el contacto de tu embajada (aquí puedes checar las recomendaciones de la Embajada de México en Israel y aquí las de la de Estados Unidos).

Photo: Laura Bernhein

Como mujer que ha viajado mucho sola, me sentí completamente segura en Israel. Una cosa es cierta: estés donde estés, nunca vas a estar muy lejos de un grupo de soldados fuertemente armados. Al principio esto me chocó, lo mismo que los estrictos y frecuentes controles de seguridad para ingresar a los lugares sagrados. Sin embargo, pronto lo acepté como una garantía de mi propia seguridad, me relajé y empecé a disfrutar de este bellísimo país.

Maxi: Cuando visité por primera vez la ciudad de Hebrón, en Cisjordania (un importante centro espiritual para judíos y musulmanes) y más específicamente la Tumba de los Patriarcas, pude sentir una tensa calma. Es decir, ingresar en donde se encuentran enterradas tres de las parejas bíblicas más importantes para judíos, cristianos y musulmanes (Abraham y Sara; Isaac y Rebeca; Jacob y Lía) tiene sus bemoles y cada grupo religioso es muy celoso de los espacios que controla. La tensión es palpable. Como extranjero, sentí que el conflicto me daba, a cuentagotas, una certera bienvenida.

Photo: Laura Bernhein

¿Se necesita visa para ir a Israel?

Eso va a depender del lugar en el que haya sido emitido tu pasaporte. Aquí puedes ver la lista de países cuyos ciudadanos requieren visa.

 

¿Es caro viajar por Israel?

Esto va a estar ligado a la economía de tu país. La moneda de Israel es el nuevo shekel (NIS por sus siglas en inglés, New Israeli Shekel), y aquí puedes chequear su relación con respecto a otras monedas.  Para un ciudadano de un país latinoamericano con una moneda débil frente al dólar, Israel le resultará un país caro debido a que 1 dólar (USD) representa hoy 3,65 shekels. Aquí te pasamos algunos costos, para que te puedas dar una idea y armar un presupuesto acorde.

Dormir en un buen hostel (como el Abraham Hostel ubicado en el centro de Jerusalén) cuesta 50 dólares por noche, en una habitación para cuatro personas. En Airbnb las opciones van desde 35, 40 dólares por noche en un cuarto privado en una casa particular (por lo general, con baño compartido con el dueño de casa). Yo (Laura) opté por este alojamiento y tuve una experiencia buenísima, ya que mi anfitriona me ayudó a planear cada detalle de mi viaje, cocinó para mí y tuvimos charlas super interesantes. Me encantó convivir con alguien del lugar.

Para comer hay opciones para todos los gustos y presupuestos, pero lo más económico es comer en los pequeños restaurantes árabes, que te ofrecen, por ejemplo, un sándwich de falafel en todas su variedades por 25 shekels (6,5 dólares), o un plato de hummus como el de la foto -muy satisfactorio- por 22. Otra opción son los mercados, donde puedes comprar aceitunas, dátiles y otras delicias por kilo. ¡El Mahane Yehuda, en Jerusalén, es una maravilla!

Photo: Laura Bernhein

¿Es sencillo pagar con tarjeta o retirar dinero de un cajero?

El uso de tarjetas de crédito y débito es muy común. Para retirar dinero puedes usar los cajeros automáticos, que están por todas partes, aunque no todos aceptan  tarjetas extranjeras. Si tu tarjeta es rechazada por un cajero, no entres en pánico, busca los cajeros azules con banderitas o pregunta en cualquier banco o a algún transeúnte. Una vez que identifiques los cajeros correctos, no tendrás ningún problema.

 

¿Cuál es la mejor época para viajar?

Las mejores épocas para viajar a Israel son el otoño (septiembre, octubre y noviembre) y la primavera (marzo, abril y mayo). En esos meses las temperaturas son templadas y agradables. El invierno israelí  (diciembre, enero, febrero) es frío, con solo seis horas y media diarias de luz en promedio, y puede haber nevadas en Jerusalén y en los Altos de Golán. El verano (junio, julio y agosto) es seco y sofocante, un horno; mejor evitarlo.

 

¿Puedes ir sin un tour organizado?

Sí, totalmente. El transporte público de Israel es muy confiable y eficiente y el país, en general, está muy preparado para recibir al viajero independiente.   Para moverte hay tranvías, buses (el servicio es excelente), taxis privados, taxis compartidos (los famosos monit sheruts amarillos, conducidos generalmente por árabes, ideales para viajar durante el Shabat, cuando las calles suelen estar desiertas), y hasta un sistema de bicis compartidas (Tel-O-Fun, en Tel Aviv-Yafo). Checa las aplicaciones Moovit (imprescindible para planear tu viaje en bus) y Gett Taxi.

Algo importante: no todos los taxis usan medidor (aunque deberían), así que el precio debe ser pactado antes. Es costumbre regatear (más abajo te contamos sobre el regateo).

 

¿Necesito hablar hebreo?

No. Si bien Israel y los Territorios Palestinos tienen dos lenguas oficiales, el hebreo y el árabe, la mayoría de la gente habla inglés, por lo menos en las ciudades grandes y los sitios más visitados. Las indicaciones están casi siempre en estos tres idiomas.

 

¿Qué ropa empacar?

Eso dependerá de las actividades que tengas planeadas (si quieres hacer una caminata en el desierto de Judea, por ejemplo, necesitarás ropa bien específica), pero en general te recomendamos llevar ropa fresca, pero también prendas abrigada para ir agregando a medida que cae la noche, ya que baja mucho la temperatura y suele ser ventoso.

Para pasear por  la Ciudad Vieja de Jerusalén (y esto va para hombres y mujeres) es recomendable vestirse sin mostrar los hombros, el escote (mujeres) ni las rodillas, y siempre llevar un chal para cubrirse la cabeza si es necesario (mujeres). Para caminar por el resto de Jerusalén recomendamos lo mismo: es una ciudad extremadamente religiosa, habitadas por judíos, musulmanes y cristianos de muchas denominaciones, quienes practican a rajatabla las normas impuestas por su dogma. Por lo general, si tu vestimenta no es apropiada para cierto lugar, te lo van a decir amablemente y te van a pedir que te cubras. La excepción es el barrio Mea Shearim de judíos ultraortodoxos, donde se les han llegado a arrojar piedras a los turistas que no estaban vestidos de acuerdo a sus normas de decoro, o a parejas que iban tomadas de la mano o abrazadas (ni hablar de sacar fotos aquí).

Tel Aviv es como la Miami de Israel y parece pertenecer a un país diferente (ya te hablaremos de esto). Es cosmopolita, gay friendly, extrovertida, y hemos visto mujeres caminando por la calle en bikini, al lado de otras cubiertas con burkas. Aquí la vestimenta no requiere de tantos códigos.

 

¿Se puede visitar Palestina desde Israel?

Palestina está conformada por dos territorios: Cisjordania (que incluye Jerusalén oriental) y la Franja de Gaza. Esta última no se puede visitar sin un permiso especial, porque es una zona de conflicto casi permanente, como bien sabrás por las noticias, y es recomendable evitar siquiera acercarse a cierta distancia. Pero sí se puede ir a Cisjordania. De hecho, Maxi y yo nos conocimos en Belén, mientras saboreábamos un delicioso postre llamado knafeh (foto), hecho a base masa filo, queso y pistachos, todo frito y bañado en almíbar y acompañado por un delicioso cafecito árabe con cardamomo.

Photo: Laura Bernhein

Para ir a esta parte de Palestina puedes tomar un tour (nos gustaron mucho los de Abraham Tours) o ir por tu cuenta en un bus o con un taxi desde Jerusalén. Ya que estás ahí, no deberías dejar de conocer esta parte del mundo que, seguramente, tendrá mucho para revelarte.  Aquí te cuento cuál fue mi experiencia en Cisjordania. En la imagen, estoy tomando una foto a una de las obras del famoso artista del grafiti Banksy.

Photo: Javier García León

¿Qué es el Shabat?

El Shabat marca el fin de la semana judía y  ocurre desde el ocaso del viernes hasta el anochecer del sábado. Es un día sagrado para los judíos y, tradicionalmente, está dedicado a la oración, la lectura de la Torá y a las reuniones familiares. Según la ley judía, entre las prohibiciones más importantes se encuentran el no hacer uso de la electricidad y el no viajar en vehículos motorizados. Así que Jerusalén, que normalmente está llena de gente en la calle y tiene una onda muy alegre, se transforma en una ciudad desierta. Ten en cuenta esto, porque durante toda la duración del Shabat no vas a encontrar restaurantes abiertos, ni transporte público ni muchos taxis (los taxis compartidos y los taxis con conductores árabes sí funcionan).

Esta es una noche especial para visitar el Kotel (Muro de los Lamentos). En la imagen, se ven algunos de los miles los papelitos con plegarias que la gente deja en el  muro, con la certeza de que aquí Dios los oye mejor.

Photo: Laura Bernhein

En Tel Aviv no se respetan tanto las prohibiciones durante el Shabat como en Jerusalén y hay muchos restaurantes y cafés abiertos.

 

¿Todos los israelíes son judíos?

No. El Estado de Israel tiene una población de casi nueve millones de habitantes, según datos de 2017: Un 75 por ciento son judíos (identidad religiosa), un 21 por ciento son árabes (identidad cultural; cuya identidad religiosa es mayoritariamente musulmana, aunque también hay árabes cristianos), y el 4 por ciento restante incluye a cristianos no árabes, musulmanes no árabes, familiares de judíos no registrados como tales y residentes sin adscripción religiosa o étnica. La mayoría de los habitantes en Israel gozan de múltiples identidades.

Los israelíes árabes pueden votar y ser votados, aunque no hacen el servicio militar obligatorio que cumplen todos los israelíes (con excepción de los judíos ortodoxos).

 

¿Qué diferencia hay entre Jerusalém y Tel Aviv?

Creemos que, si visitas ambas ciudades, vas a darte una muy buena idea de la composición cultural y religiosa del país. Tel Aviv es moderna, sofisticada, cosmopolita, hedonista, gay friendly y vive a su propio ritmo (sin atenerse tanto al ritmo de las leyes religiosas). Jerusalén, en cambio, es super religiosa, solemne, está impregnada por una energía espiritual muy intensa y milenaria, y tiene una impronta multicultural que te va a producir de todo, menos indiferencia.

Photo: Laura Bernhein

¿La gente habla del conflicto árabe-israelí?

Sí, mucho. Taxistas, guías de viaje, mi anfitriona de Airbnb… A mí (Laura) me sorprendió la facilidad con la que salía este tema en cualquier conversación. Una vez que está sobre la mesa, mi consejo es que hagas preguntas, que escuches mucho y muy bien y que no opines: es la mejor manera de humanizar un conflicto que ha atravesado y aún atraviesa tantas vidas, de un lado y del otro. Cada persona tiene una historia que contar y lo mejor es no perderse la oportunidad de escucharla sin prejuicios.

 

¿Cómo es la gente?

En algunas cosas los israelíes se parecen a los latinos: pasan mucho tiempo en la calle, son sociables, andan en grupo, en familia, se van a dormir tarde y hablan a los gritos. También son pragmáticos, directos y un poco secos para nuestros usos, aunque super hospitalarios con el turista (a mí hasta me han acompañado hasta mi alojamiento porque estaba perdida, y no una sino varias veces).

No te vas a encontrar con sonrisas dulces como trato inicial, pero una vez que se acortan las distancias vas a descubrir que la dulzura está adentro. Yo me sentí muy mimada y me encantó el sentido del humor de este pueblo. Una vez hice una pregunta y la mujer me respondió:  “Espera que le pregunto al Gran Rabino”. Yo pensé que Israel era tan moderno que hasta era posible que el Gran Rabino tuviera una hot line… Pero no, el Gran Rabino era Google.

 

¿Es costumbre regatear en Israel?

Sí. Aunque sea más “occidental” que sus vecinos, Israel es parte de Medio Oriente, donde el regateo es moneda corriente. Claro que nos vas a regatear en un centro comercial o en un restaurante, pero sí en los mercados (los de la Ciudad Vieja de Jerusalén, por ejemplo).  A través del regateo, el comprador y el vendedor acuerdan un precio que satisfaga a ambas partes y el valor final de un producto puede llegar a ser de hasta un 50 por ciento de su valor inicial. Esto va también para los taxis que, como te dijimos, a veces no usan medidor.

 

¿Qué visitar?

Israel tiene de todo y para todos los gustos, y no solo se trata de turismo religioso o histórico. Este país tiene una gran tradición de turismo de aventura, por lo que hay muchísimas opciones para hacer senderismo y acampar. ¿Te imaginas dormir bajo las estrellas del desierto de Judea, siendo huésped de una tribu nómade de beduinos? (Te recomendamos a los chicos de Fijan, nosotros tuvimos una excelente experiencia). Ya estamos trabajando un un artículo de qué visitar en Israel y qué experienicas vivir, pero por ahora aquí va nuestro top 5:

 

1. Jerusalén

Desayunar en el mercado Mahane Yehuda (prueba todo: el halva, el café, los 100 tipos de aceitunas y dátiles, los quesos, los pancitos…), recorrer la Ciudad Vieja y, al atardecer, ir hasta la parte más alta del Monte de los Olivos (puedes caminar o tomar un taxi, es muy cerquita, pero el camino es empinado), donde hay un mirador, y disfrutar de esta vista de la ciudad.

2. Nazaret 

Pasear por la Ciudad Vieja, recorrer el mercado, visitar las dulcerías y probar todos y cada uno de los famosísimos postres de la ciudad (mi favorito: los katayef de Dewan al Saraya Abu Ashraf, en la foto, pregunta por este lugar).  Caminar al menos una sección del Sendero de Jesús.

Photo: Laura Bernhein

 

3. Visitar Masada y flotar en el Mar Muerto

Photo: Laura Bernhein

 

4. Ir a Palestina…

Visitar Hebrón, Belén y la sección del Río Jordán donde se dice que fue bautizado Jesús.

Photo: Laura Bernhein

 

5. Hacer una caminata…

En alguno de los parques nacionales de los bellísimos Altos del Golán.

Photo: Laura Bernhein

 

¿Sabías que existe una dolencia llamada Síndrome de Jerusalén?

Por suerte a nosotros no nos pasó, pero sí ha habido muchos casos documentados a través de la historia, aunque han disminuido en la actualidad. Este síndrome nace de la agitación espiritual que se siente en Tierra Santa (esto sí lo experimentamos, la “energía” que se siente en este lugar es muy intensa), y se trata de la pérdida temporal de la razón, que hace que quienes lo sufren tengan alucinaciones, creyéndose personajes bíblicos o recipientes de iluminaciones divinas.

Maxi y yo sufrimos, más bien, un mal mucho más popular: el de enamorarnos perdidamente de este bello país, ¡al que el corazón siempre nos pide volver!