1. El Taj Mahal – Agra, India.

Una lágrima en la mejilla del tiempo, como se conoce al monumento más bello construido por el hombre por amor, el Taj Mahal. Está en Agra, rodeado de una caótica India que parece desaparecer en el momento en el que entras en el recinto de este impresionante mausoleo de mármol blanco.

 

2. Dettifoss –  Islandia, el país del hielo y el fuego.


En Islandia se encuentran algunos de los más bellos fenómenos naturales que existen. Entre ellos la cascada de Dettifoss, con la que se inicia la película Prometheus. ¡Para sentir que te arrolla la fuerza de la Naturaleza con todo su poder!

 

3. Machu Picchu – Perú.


Machu Picchu, en Perú, es una de las siete maravillas del mundo. Esta ciudadela inca, enclavada entre montañas y un profundo cañón formado por el el río Urubamba, nos recibió entre brumas para ofrecernos un espectáculo increíble. Nos hicieron falta sólo unos minutos frente a Machu Picchu, para saber el porqué está considerada una de las maravillas del mundo.

 

4. Kinkakuji o el “Templo del Pabellón Dorado” – Kyoto, Japón.


Si sólo pudiésemos visitar un lugar en Japón, ese sería sin duda el “Templo del Pabellón Dorado”, un lugar que refleja la increíble perfección y belleza japonesas. Disfrutar de Kinkakuji un día despejado, cuando su perfil se refleja en las aguas del lago, es una imagen que no olvidaremos jamás.

 

5. Borobudur – Java, Indonesia.


Si tuviéramos que elegir un sólo lugar en Indonesia para visitar éste sería, sin dudas, Borobudur. Esta estupa, construida a modo de mandala, es considerada el monumento budista más grande del mundo y es lugar de peregrinación para todos los budistas del mundo.

El recorrido que deben hacer los peregrinos empieza en la base del monumento y continúa a través de escaleras y corredores ascendiendo por los tres niveles de la cosmología budista, hasta llegar a la cima donde, después de la peregrinación, se consigue el nirvana.

 

6. La Explanada de las Mezquitas – Jerusalén, Israel.


Jerusalén, una de las ciudades con más historia del mundo, nos deja uno de los lugares también, con más historia y repercusión: la Explanada de las Mezquitas, para los musulmanes y el Monte del Templo para los judíos. Aquí encontraremos la Cúpula de la Roca, donde según la tradición islámica se encuentra la piedra sobre la que Abraham se dispuso a sacrificar a su hijo.

 

7. Brujas – Bélgica


Brujas es una de las ciudades más bellas de Europa y también una de las más románticas. Brujas nos recibió con los brazos abiertos, esperando que nos quedemos más allá del atardecer para poder disfrutarla a la luz de la luna, cuando se engalana con sus más bellos adornos y luce de una manera única.

 

8. El Coliseo – Roma, Italia


Ninguna visita a Italia está completa si no pasamos por Roma y especialmente por uno de sus monumentos más impresionantes, el Coliseo, un magnífico anfiteatro donde podremos recrearnos soñando con los espectáculos que aquí tenían lugar en la Antigua Roma.

 

9. La Plaza Jamaa el Fna – Marrakech, Marruecos


La Plaza Jamaa el Fna, en Marrakech , es centro neurálgico de la Medina. Desde las terrazas que la rodean pudimos ver -mientras tomábamos un té de menta-, como se iba transformando en un lugar totalmente distinto con el paso de las horas.

Aguadores, dentistas exponiendo sus últimas piezas, encantadores de serpientes o domadores de monos son sólo algunos de los personajes que podrás encontrar, mezclándose entre carritos que venden zumo de naranja recién exprimido. Sin dudas, una de las plazas con más ambiente del mundo.

 

10. Masai Mara – Kenia


Si hay un lugar en el mundo en el que poder disfrutar de la vida salvaje, ese lugar es sin duda alguna, Masai Mara en Kenia. Leones, elefantes, jirafas, búfalos, rinocerontes o cebras son sólo algunos de los animales que tuvimos la suerte de poder ver desde un emplazamiento único, rodeados de la naturaleza más impresionante. Kenia también tiene uno de los cielos más bonitos del mundo, tanto de día como de noche, cuando el sol se esconde y aparecen miles de estrellas para cubrir la sabana.


Todas las fotografías pertenecen a Viajeros Callejeros.