Hace ya cinco siglos del arribo de los españoles al territorio que hoy conocemos como México y, con motivo de este aniversario, TV Azteca, Amazon y History Latin America han estrenado “Hernán”, una serie sobre Hernán Cortés y la travesía realizada en su camino a Tenochtitlan. ¿Ya viste los dos primeros capítulos? ¿Qué te parecieron?

Esta producción conjunta entre México y España pretende mostrarnos la experiencia de cada uno de los personajes más importantes que rodearon a este episodio fundacional de nuestra historia, contando lo sucedido según sus diferentes puntos de vista.

Ya hemos visto los primeros capítulos, y ahora te contamos qué momentos de esta historia nos gustaría que se narraran en los próximos episodios:

1. Los presagios funestos que auguraron la caída de Tenochtitlan y que tuvieron lugar unos diez años antes de la llegada de los españoles, entre los que se encuentran los relatos de las primeras apariciones de la Llorona, la presencia de extraños seres de dos cabezas, y de un ave mágica que llevaba en la cabeza un espejo en el que Moctezuma pudo ver reflejado el lúgubre futuro de su imperio.

2. Nos gustaría poder ver a un Hernán Cortés humano, con aciertos y errores, virtudes y defectos y en una versión realista. No solo a un capitán español cuya misión es liberar a otros pueblos de los mexica, que eso no lo cree nadie.

3. Nos encantaría ver recreada la ciudad de Tlaxcala, en donde Cortés se enfrentó al príncipe Xicoténcatl, quien al final tuvo que aliarse a los españoles por orden de su padre. ¿El motivo? Lee estas descripciones del capitán en sus “Cartas de Relación”:

“La cual ciudad es tan grande y de tanta admiración que aunque mucho de lo que de ella podría decir dejé, lo poco que diré creo que es casi increíble, porque es muy mayor que Granada y muy más fuerte y de tan buenos edificios y de muy mucha más gente que Granada…”.

Cortés también se explaya sobre el enorme mercado de dicha ciudad:

“Hay en esta ciudad un mercado en que casi cotidianamente todos los días hay en él de treinta mil ánimas arriba, vendiendo y comprando…”.

Y se muestra sorprendido por la cantidad de habitantes:

“Hay en esta provincia por visitación que yo en ella mandé hacer, ciento cincuenta mil vecinos…”.

Para que tengas una idea, en aquel entonces París contaba con 185 mil habitantes y era de las ciudades más grandes de Europa, así que Tlaxcala debió lucir impresionante ante los ojos de Cortés.

4. A pesar de ser un episodio cruel, nos gustaría ver el asedio a la sagrada ciudad de Quetzalcóatl: Cholula.

En dicha ocasión, Cortés atacó a la ciudad motivado por la sospecha de que sería emboscado por el ejército mexica:

“…e hice poner fuego a algunas torres y casas fuertes donde se defendían y nos ofendían, y así anduve por la ciudad peleando, dejando a buen recaudo el aposento, que era muy fuerte, bien cinco horas, hasta que eché toda la gente fuera de la ciudad por muchas partes de ella…”.

Hernán Cortés, “Cartas de Relación”.

5. El clímax de esta historia será, claro está, el encuentro entre Moctezuma y Cortés. En lo personal, aquí me daré cuenta de si esta nueva serie sobre Hernán Cortés va por buen camino, pues hasta la fecha muchas personas creen que el capitán español fue recibido como un dios por las flores que el tlatoani de Tenochtitlan ordenó colocar ante su llegada. Sin embargo, esto fue por el mal olor que tenían los extranjeros:

“En grandes bateas han colocado flores de las finas: la flor del escudo, la del corazón; en medio se yergue la flor de buen aroma, y la amarilla fragante, la valiosa. Son guirnaldas con travesaños para el pecho. Les pone flores en el cuello, les da collares de flores y sartales de flores para cruzarse en el pecho, les pone en la cabeza guirnaldas de flores”

“Visión de los vencidos”, Miguel León-Portilla

Pero aún más que el encuentro, nos gustaría ver la escena que desmiente que Moctezuma creyó que Cortés era Quetzalcóatl, y que ocurrió cuando se entrevistaron en el palacio de Axayácatl (difunto padre del tlatoani), donde se hospedaban los españoles:

“…os han dicho que yo tenía las casas con las paredes de oro y que las esteras de mis estrados y otras cosas de mi servicio eran asimismo de oro, y que yo era o me hacía Dios y otras muchas cosas. A mí veisme aquí que soy de carne y hueso como vos y como cada uno, y que soy mortal y palpable”.

Hernán Cortés “Cartas de Relación”.

6. Queremos disfrutar visualmente de la magnificencia de Tenochtitlan, sus escuelas, sus templos y su enormidad, pues como ya te he contado, según los cálculos de Eduardo Noguera, habría contado con hasta 300 mil habitantes, lo que la hacía tres veces más poblada que la Londres de su época, y cinco veces que la Sevilla de entonces. Esto, sin contar a los 400 mil habitantes de la ribera del lago:

“…y desde que vimos tantas ciudades y valles poblados en el agua y en la tierra firme y otras grandes poblaciones y aquella calzada tan derecha y por nivel cómo iba México, nos quedamos admirados y decíamos que parecía a las cosas de encantamiento que cuentan en el libro Amadís.

Por las grandes torres y edificios que tenían dentro del agua y todos de cal y canto y aún algunos de nuestros soldados decían que si aquello que veían si era entre sueños y no es de maravillar que yo escriba aquí de esta manera, porque hay mucho que ponderar en ello. No sé cómo lo cuento, ver cosas nunca oídas, ni aún soñadas como veíamos…”.

Bernal Díaz del Castillo, “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España”.

7. ¿Recuerdas a Cuauhpopoca, el soldado mexica que le envió a Moctezuma la cabeza de un español? Este guerrero, durante la batalla de Nautla, se enfrentó y derrotó a los españoles, hecho que comenzó a generar dificultades en la relación entre Cortés y el tlatoani, por lo que fue apresado y sentenciado a muerte.

8. Por último, si bien se hizo referencia a la matanza del Templo Mayor en el primer capítulo, este hecho histórico aún no fue mostrado. Es un episodio muy cruento que nos gustaría que se refleje con toda su magnitud:

“Inmediatamente cercan a los que bailan, se lanzan al lugar de los atabales: dieron un tajo al que estaba tañendo: le cortaron ambos brazos. Luego lo decapitaron: lejos fue a caer su cabeza cercenada.

Al momento todos acuchillan, alancean a la gente y les dan tajos, con las espadas los hieren. A algunos les acometieron por detrás; inmediatamente cayeron por tierra dispersas sus entrañas. A otros les desgarraron la cabeza: les rebanaron la cabeza, enteramente hecha trizas quedó su cabeza.

Pero a otros les dieron tajos en los hombros: hechos grietas, desgarrados quedaron sus cuerpos. A aquéllos hieren en los muslos, a éstos en las pantorrillas, a los de más allá en pleno abdomen. Todas las entrañas cayeron por tierra Y había algunos que aún en vano corrían: iban arrastrando los intestinos y parecían enredarse los pies en ellos. Anhelosos de ponerse en salvo, no hallaban a donde dirigirse”.

“Visión de los vencidos”.

Esperemos que estos sucesos sean relatados en la nueva serie sobre Hernán Cortés y, si leíste nuestros artículos, tendrás material para poder discernir por ti mismo si lo que cuentan ocurrió o no. Ya nos contarás tu opinión.