1. La calaverita antes del Halloween

El primero de nuestros datos curiosos del Día de Muertos viene a terminar con un mito. Para la gran mayoría de los mexicanos, pedir calaverita se considera una de esas nuevas costumbres adaptadas de las celebraciones de Halloween en Estados Unidos y otros países. Y es verdad que Halloween y el Día de Muertos han intercambiado símbolos y tradiciones a lo largo de los años; sin embargo —y contra toda intuición—, la calaverita es tan mexicana como la tortilla. 

En México pedir calavera es una práctica que se instauró en la colonia y que está íntimamente ligada al Día de Muertos. Si hablas con gente mayor en los pueblos del centro de México te confirmarán que en Día de Muertos es tradición salir con una caja, una calabaza o un chilacayote con una vela adentro para pedir comida, dulces o algún otro elemento para poder complementar la ofrenda. En Chiapas, es tradición que los niños salgan a pedir calabacita en la noche del 1 de noviembre. 

 

2. Los almas de los muertos vuelven con las mariposas monarca

Las mariposas monarca regresan a nuestro país cada año y noviembre marca el inicio de su llegada a los bosques del Estado de México y Michoacán. La tradición purépecha del Día de Muertos ha incorporado esta hermosa coincidencia a sus celebraciones y en la región lacustre de Michoacán se ve a las mariposas como símbolos del retorno a la tierra de nuestros seres queridos. 

 

3. Más de dos días de celebración

Las ofrendas tradicionales deben estar listas para recibir a los muertos desde el 28 de octubre y hasta el 3 de noviembre. Cada día la ofrenda se dedica a la memoria de diferentes personas. Los últimos días de octubre se dedican a los muertos olvidados, a los ancestros, a los que perdieron la vida en accidentes y a las ánimas del purgatorio. La dedicatoria de estas fechas puede variar dependiendo de la zona geográfica, pero algo que tenemos muy claro es que el primero de noviembre se le dedica a los niños y el dos a los adultos. El 3 de noviembre la ofrenda debe mantenerse en pie para despedir a los muertos y pedirles que regresen el próximo año. 

 

4. ¿Cuántos tipos de pan de muerto crees que hay?

¿Te sorprendería si te dijera que hay más de cien panes de muerto distintos? Antes que el Día de Muertos fuera reconocido por la UNESCO, la Cámara Nacional de la Industria Panificadora lanzó una convocatoria para que panaderos de todo el país registraran los panes ceremoniales que elaboraban con motivo de las celebraciones. Se registraron más de 750 panes distintos, así que sí, hay más de cien variedades. 

 

5. Las tres flores de la ofrenda

Los altares cuentan con tres tipos de flores distintas que tienen significados muy particulares. En primer lugar está el cempasúchil; es de color naranja, representa la luz del sol y ayuda a los muertos a encontrar el camino de regreso a casa. La segunda flor es la mano de león; es de color morado y simboliza el luto y el dolor por la pérdida de nuestros seres queridos. La tercera flor es la nube; esta flor de color blanco es muy común en los panteones y representa la pureza. 

 

6. Tradición impulsada por el cine 

Aunque el Día de Muertos no fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad sino hasta 2003, no es una fecha que pasara desapercibida hasta entonces. La Noche de Muertos —celebrada por las comunidades purépechas de la zona lacustre de Michoacán— es una de las manifestaciones culturales que más multitudes atraen en estas épocas. Esta tradición se volvió famosa antes del internet y antes de las redes sociales. Sus principales promotores fueron dos películas de la Época de oro del Cine Mexicano: Janitzio (1935) y Maclovia (1948). Algo similar está sucediendo en este mismo instante gracias a la proyección internacional que Coco le dió al Día de Muertos en 2017. 

 

7. El cempasúchil se usa para pintar pollos

No es ningún secreto que los pollos que se venden como alimento en el centro de México son especialmente amarillos. Y no es que estas aves sean de alguna variedad especial o que tengan un origen transgénico, el peculiar color de la piel y los músculos de estos animales —así como de la yema de los huevos que desayunaste— se debe a un colorante que se obtiene de la flor de cempasúchil.

 

8. La calavera garbancera

La Catrina es uno de los elementos comunes de la iconografía alrededor del Día de Muertos. El origen de esta elegante calavera se remonta al siglo XIX cuando su imagen se usaba para hacer burla a la naturaleza aspiracional de las clases altas de México, una burguesía que se empeñaba en vivir con grandes lujos —a la usanza europea— en un país que se moría de hambre. La calavera garbancera fue popularizada por José Guadalupe Posada y bautizada como la calavera catrina por Diego Rivera. 

 

9. No en todos lados se celebra igual

El Día de Muertos no se celebra de la misma forma en todo México. Esta celebración sincrética tiene elementos de las culturas originarias de América y en cada región de México muestra características distintas. Estos son algunos ejemplos de esta diversidad de celebraciones.

En el sur de la Ciudad de México, las decoraciones de Día de Muertos incluyen faroles hechos de papel de china que se cuelgan fuera de las casas y globos de cantoya. El máximo despliegue de globos de cantoya para celebrar a los muertos se da en San Agustín Ohtenco en Milpa Alta.  

En Totonacapan (sierra de Puebla y parte de Veracruz), la celebración de los muertos lleva el nombre de ninin y se extiende por 42 días. Inicia el 18 de octubre con las celebraciones de San Lucas, día en el que regresan las almas de quienes murieron ahogados. Se cree que el regreso de estas almas trae consigo los vientos gélidos del norte. 

En Pomuch, Campeche, las celebraciones de Día de Muertos se hacen en presencia de los huesos de los familiares fallecidos. Puede sonar un tanto lúgubre, pero las fiestas de Pomuch comparten el ánimo festivo que caracteriza a otras celebraciones de muertos en México. 

En la huasteca, uno de los eventos principales del Día de Muertos es un baile de máscaras multitudinario. A las celebraciones del Día de Muertos en esta zona de México se les conoce con el nombre de Xantolo

 

10. ¿Recuerdas cuando el Día de Muertos se celebraba en agosto?

De eso tiene más de quinientos años y se trataba de dos celebraciones distintas —una dedicada a las almas de los niños y otra a la de los adultos— que se celebraban a finales de julio y principios de septiembre por los mexica. Una vez establecida la colonia española, los misioneros utilizaron la Fiesta de Todos Santos para sustituir a las celebraciones mesoamericanas de la misma forma en la que se habían sustituido celebraciones paganas —como el Samhain que dio origen al Halloween— en algunas regiones de Europa.