¿No tienes ducha disponible? Hay otras formas para quitarse el polvo y la sal del mar.
La comida es uno de los fuertes berlineses para gastar poco: los famosos “döner kebap” cuestan entre 2 y 3,50 euros.
Ubíquese al costado de la carretera. Extienda el brazo (y su correspondiente dedo pulgar). Solo recurra al engaño en casos de extrema urgencia.
Ser una mujer y viajar sola son cosas totalmente compatibles.
Con 50+ países con escenas de lindy hop activas, el swing muestra que el baile y la música son un idioma universal que no conoce fronteras.
Advertencia: ¡este artículo da hambre de solo mirarlo! La gastronomía de Tailandia no solo es deliciosa: además es baratísima.
Hay muchas empresas que organizan tours gratuitos por la ciudad - algunos incluso en español-.
¿Podrías mantenerte despierto en la fiesta de “la noche más larga del mundo”?
En San Francisco te acostumbras a entender a las personas como personas, no como “mujeres” u “hombres”.
Cuando llegues al campamento después de haber caminado todo día bajo la lluvia y tu bolsa de dormir esté seca, vas a apreciar estos consejos y tu poncho de dos dólares.
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