Bebe cerveza. Las rubias son buenas Y baratísimas. No pocas veces un vaso de cerveza resultará más barato que un refresco, ¡y que el agua!
"Hermanito, los errores de planeación serán comunes. No te los tomes tan a pecho. Corazones serán rotos (seguramente el tuyo) pero nada de esto será tan trágico como parece".
Antes de empezar a insultar, recuerda que tú también fuiste adolescente.
Atrévete a visitar los cementerios. Pueden resultar siniestros o preciosos, generalmente ambas a la vez.
Avisa: hace mucho tiempo que no viajas con otras personas. Vas a dar lo mejor de ti, aunque estés acostumbrado a una libertad con la que ya no vas a contar.
Si juega el Barça, tienes que saber que si te acercas al campo de juego un día de partido, las puertas se abren veinte minutos antes de que finalice. Los guardias de seguridad te dejarán pasar sin problema y sin pagar ni un duro.
4. Límpiate bien. Y recuerda que el trasero no lo es todo. Tienes más partes del cuerpo que lavar.
Muchos vecindarios tienen mercados “húmedos”, en los que puedes comprar frutas y verduras o verificar la buena salud de un pollo antes de que el vendedor le rompa el cuello.
¿Conoces la “ley de la privacidad en público”? Su violación es una de las maneras más rápidas y eficaces de provocar el enojo de esta bandada de estoicos escandinavos.
Conoce un mundo mágico lleno de códigos: las casas de los espíritus o San Phra Phum, en Tailandia.
Pizza de parado, chori en la Costanera, sándwiches de miga, arrolladitos en el Chinatown porteño. Muchas opciones para comer al paso, incluyendo postres. Programón.