1. México es uno de los países con mayor diversidad del mundo.

Esta diversidad no es solo cultural, reflejada en sus ricas y profundas tradiciones, su gastronomía -declarada Patrimonio de la Humanidad- y sus más de 60 lenguas vivas, sino que es también geográfica; lo que hace que México le regale al mundo una variedad paisajística realmente impresionante.

2. La abundancia de paisajes de México se debe en parte a la gran cantidad de cadenas montañosas que hay en el país.

Las montañas más altas son el Pico de Orizaba (5. 630 metros, Veracruz), el Popocatépetl (5.465, Estado de México, Puebla y Morelos) y el Iztaccíhuatl (Estado de México y Puebla, 5338 metros).

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3. La diversidad biológica de México es impactante.

Alberga el diez por ciento de las especies del mundo y cuenta con ambientes únicos en el mundo, como Cuatro Ciénegas (Coahuila) y la barranca de Tehuacán Cuicatlán (Puebla y Oaxaca).

4. El clima también es muy variable de acuerdo a la región.

El adagio “En México hay muchos Méxicos” también aplica al clima, así que checa muy bien el pronóstico del tiempo antes de visitar cualquier lugar. La época de huracanes va desde agosto hasta septiembre, por lo tanto no se recomienda viajar a las playas en ese momento.

5. Los mercados son el corazón de México.

Cuando alguien me pregunta qué es lo primero que tienen que hacer al llegar al país, siempre digo lo mismo: ¡Ve a un mercado! Sea cual sea el lugar en el que te encuentres, un paseo por el mercado va a llevarte directamente al corazón de México, pues allí confluyen los principales elementos de la cultura mexicana, que es riquísima y muy compleja. Créeme, cuando termine tu visita al mercado, vas a irte con una muy buena idea del gran caleidoscopio que es México.

6. ¿Qué son los tianguis?

Los tianguis son “mercados sobre ruedas”. La principal diferencia con el mercado es que este cuenta con un edificio permanente (aunque también hay mercados al aire libre, como el mercado de flores de Xochimilco, en la CDMX), y los tianguis son mercados móviles y a cielo abierto, que están un solo día en cada lugar.

7. Solo debes tomar agua embotellada.

El agua del registro público puede ser potable, pero las instalaciones de las casas y edificios no son las adecuadas para mantener su calidad. Solo debe consumirse agua del grifo en los hoteles que así lo especifican.

8. El pilar de la alimentación mexicana está formado por el maíz, los frijoles y el chile.

Si no te gusta alguno de los ingredientes de la popularmente llamada “Santísima Trinidad de la cocina mexicana”, mejor viaja a Finlandia…

9. La salsa que no pica… también pica.

Como me dijo un amigo: “El propósito de la salsa es picar. ¿Por qué habría una salsa que no pica en la mesa?”. Así que jamás le creas al mexicano que te diga que la salsa no pica porque, cuando se trata de salsa mexicana, “si no pica no sabe”.

10. Todo tiene el potencial de convertirse en taco.

Hasta se podría decir que un platillo no alcanza todo su potencial hasta que no se encuentra envuelto en una tortilla y rematado por una cucharada de salsa. Para hacer un taco sólo hacen falta unas buenas tortillas, ¡algo que nunca falta en la mesa mexicana!

11. En México hay una gran variedad de insectos comestibles.

Gusanos de maguey, ahuautles, jumiles, hormigas chicatanas, chapulines… unos me gustaron más que otros, pero mi recomendación es que los pruebes a todos. ¡Mira qué bien se ven estos crujientes chapulines!

12. El papel higiénico en el inodoro… ¿sí o no?

Después de haber viajado muchas veces a México, mi consejo es: siempre es mejor preguntar o fijarte si el baño que usas tiene un cartel indicador de qué hacer. Aunque muchos amigos refutan esta hipótesis, en la mayor parte de México la gente te va a decir que vas a destruir el sistema de drenaje si arrojas el papel al inodoro.

13. En México se vive en las calles.

En las calles se come, se celebra, se socializa, se vende, se compra y se vive. Yo vengo de un país latinoamericano también (Argentina) y conozco varios países del continente, pero en ningún otro lugar las calles son una fiesta como en México.

Hay vendedores de todo, desde dulces, globos y juguetes hasta muebles, colchones y servicios de limpieza espiritual (“limpias”). Lo que se te ocurra vas a poder encontrarlo en las calles… Si hasta mis hijos chiquitos notaron, a sus 6 y 4 años, como la gente de todas las capas sociales comía y disfrutaba de comer en los puestitos callejeros.

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14. El centro y el Sur de México son zonas de sismos.

Aunque también el norte del país puede verse afectado por los movimientos que ocurran en California. Te recomiendo que te informes con anticipación en tu hotel, hostel o con tu anfitrión de airbnb sobre qué hacer en estos casos. También puedes descargar alguna aplicación, como SkyAlert.

Si te toca pasar un sismo, ¡cúrate del susto con un bolillo!

Los mexicanos aseguran que no hay nada mejor para reponerse del susto que este tipo de pan llamado bolillo.

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15. Los mexicanos suelen evitan decir “no”.

No me pregunten por qué, soy argentino-estadounidense y digo “no” con la misma naturalidad con la que respiro, pero los mexicanos prefieren reemplazar el no con términos como “quizás”, “gracias”, “estamos en contacto” o el mundialmente famoso “ahorita”…

16. ¿Qué significa cuando un mexicano te dice “ahorita”?

Cuando les preguntamos a nuestros lectores qué significaba para ellos el término “ahorita”, se rieron cómplices: todos los mexicanos saben que este término muletilla, cuyo significado literal es “en un ratito”, puede significar eso mismo (aunque casi nunca es así), o “en unas horas”, “en unas semanas”, “en mi próxima vida” o “nunca”. Alguien dijo que es una promesa de hacer algo; yo digo es más bien una esperanza de que algo será hecho… algún día.

17. El Día de Muertos es la celebración más importante del país.

En casi todo México se honra, el primero y el dos de noviembre, a los familiares y amigos que ya partieron. Si bien la celebración tiene su origen en el centro y el Sur del país, ahora también es popular en los estados del norte.

Cada lugar tiene su forma particular de celebrar a los muertos, por lo que nos sería imposible darte detalles generales. Sin embargo, hay elementos que están en casi todas las festividades: las ofrendas (altares), los caminos de flores naranjas y moradas (cempasúchil y mano de león), el papel picado, las calaveras, el maíz, el pan de muerto, las fotos de los difuntos, las veladoras, y las visitas al cementerio para consentir a los que ya partieron con su comida y su bebida favoritas y la música que les gustaba. Es una fiesta conmovedora en la que se mezclan las emociones y se borran las fronteras entre el mundo invisible y el que nuestros ojos humanos aún no pueden ver.

18. La historia del México prehispánico es riquísima y compleja.

No solo se trata de aprender sobre los mayas y los aztecas, sino que hay decenas de culturas no tan conocidas para el extranjero cuyo legado y su presente son fundamentales a la hora de entender al México actual. Te recomiendo visitar el Museo de Antropología, en la Ciudad de México.

19. Hay zonas arqueológicas por todo el país.

Aunque tal vez las más importantes sean Chichen Itzá (Yucatán), Teotihuacan (Estado de México), el Tajín (en la foto, estado de Veracruz), Palenque (Chiapas) y el Templo Mayor de Tenochtitlán (Ciudad de México).

20. La fiesta nacional NO es el 5 de mayo.

El 5 de mayo se conmemora la Batalla de Puebla, en la que el Ejército mexicano le ganó al francés. Pero es una celebración que solo se da en Puebla. El día de la Independencia de México se celebra durante la noche del 15 de septiembre y el punto más alto de la fiesta es “el grito”. El grito se da a las once de la noche y conmemora el llamado a las armas que hizo Miguel Hidalgo en Dolores, Guanajuato. El grito se da principalmente en plazas públicas, como gran final de las fiestas populares, pero cualquier reunión puede tener su propio grito para vitorear a los héroes de la independencia y a México:“¡Viva Hidalgo” ¡Viva Morelos! ¡Viva México!”.

21. Las fiestas navideñas duran mucho (mucho) tiempo.

Inician el 12 de diciembre con el día de la Virgen de Guadalupe y terminan el 5 de enero con el Día de Reyes. En medio se encuentran pre posadas, posadas y otras fiestas. Guadalupe-Reyes es el nombre que se le da al periodo comprendido entre estas fechas, donde la tradición dicta que hay que tomarse por lo menos un trago al día.

22. En México, el desayuno es una comida mucho más consistente que en otras partes del mundo.

Chilaquiles, birria, guajolota, huevos rancheros, huevos divorciados, molletes, tamales con atole… las opciones para desayunar como un rey son incontables y deliciosísimas.

23. Los tamales son uno de los desayunos callejeros más típicos de México.

Si existe algo como un día nacional del tamal, este es el 2 de febrero. Este día todo el mundo come tamales y tiene relación con el Día de Reyes (la persona a la que le toca el muñeco de la rosca debe comprar tamales para todos).

24. La moneda oficial de México es el peso mexicano.

Pero en muchos lugares (especialmente en los más turísticos, como la Riviera maya) también aceptan dólares en todas partes.

25. Aunque lo más importante que tienes que saber sobre este rubro es que nunca jamás NADIE tiene cambio.

26. México tiene 35 sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Ocupa en el sexto lugar entre los países que ostentan este reconocimiento. Hermosísimos paisajes naturales, monumentos históricos y vestigios arqueológicos componen esta lista de lugares increíbles que hoy ya le pertenecen a la humanidad toda.

27. No debes irte de México sin probar al menos un tipo de mole.

Es uno los platillos estrella, hay cientos de tipos de mole (el estado de Oaxaca tiene siete) y algunos llegan a tener hasta 100 ingredientes de lo más diversos (imagínate, por ejemplo, mezclar frutas frescas y secas, chocolate y chile picante), pero con un resultado final que va a dejarte con ganas de probarlos a todos. En el pueblo de San pedro Atocpan se realiza todo los años, en octubre, la Feria Nacional del Mole.

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28. Con ustedes, ¡su majestad el chile en nogada!

Este platillo es, sin dudas, la gran estrella de la cocina mexicana (¡y miren que hay estrellas eh!). Originario del estado de Puebla, entre sus ingredientes se encuentran plátanos, chile poblano, carne molida, nueces de Castilla, granadas, manzanas. ¿Te suena raro? Espera a probarlo y me cuentas. Es una delicia, no pica (¡es dulce!)y es el platillo con el que se celebran las fiestas patrias (nota sus colores). Eso sí, no está disponible todo el año y su temporada va de junio a septiembre. Dicen los más sibaritas que “Si no es en Puebla y no es en temporada, no es chile en nogada”.

29. La diversidad también es religiosa.

Se dice que el mexicano es primero guadalupano y luego mexicano. Lo cierto es que, ya sea que se trate de la Virgen de Guadalupe, de San Juditas o de la Santa Muerte, el mexicano es muy espiritual y venera con mucha devoción.

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Además, el sincretismo religioso es palpable en casi cada manifestación cultural. Dos ejemplos que me fascinaron son la Iglesia de San Juan Chamula, en Chiapas, y las celebraciones del pueblo rarámuri en Norogachi, Chihuahua, durante la Semana Santa.

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31. ¿Quesadillas sin queso?

No, no es un chiste ni un error (aunque debería serlo). Ocurre solo en la Ciudad de México que, cuando quieres queso en tu quesadilla, tienes que decir “quiero mi quesadilla con queso y… “ (frijoles, huitlacoches, flores de calabaza, lo que sea). De lo contrario, te vendrá una tortillita rellena con lo que sea que hayas pedido, pero sin queso.

32. “Provecho”.

Los mexicanos tienen excelentes modales. Abundan los “gracias” y “los por favor” y, cuando alguien se retira de un restaurante, es costumbre desearle “buen provecho” al resto de los comensales.

33. En México, la canción de cumpleaños es una ranchera.

En lugar del “feliz cumpleaños”, se cantan Las Mañanitas, canción que se usa también para todo tipo de felicitación. Aquí, la versión Día de la Madre, por Vicente Fernández.

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34. El deporte nacional no es el fútbol.

Sino la charrería. Recientemente declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO (diciembre de 2016), la charrería es ese deporte en el que hombres y mujeres ataviados con sombreros y trajes de charros lucen su dominio del caballo. Es una práctica tradicional de comunidades de México dedicadas a la cría y el pastoreo del ganado a caballo. Por esta razón el traje nacional de México es el atuendo charro. Los mejores trajes de charro se hacen en Jalisco.

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35. En México no se pregunta “¿qué?” Cuando alguien te llama por tu nombre…

Se dice “¿Mande?” .

36. Te va a llevar su tiempo aprenderlo todo sobre el término “chingar” y sus derivados.

Creo que no exagero si te digo que una de cada cinco palabras que dicen mis queridos mexicanos es “chingar” o alguna de las cientos de palabras que derivan de este verbo de sonido tan… ¡chingón!

37. En México no dejar propina está mal visto.

Se estila entre el 10 y el 15 por ciento.

38. El transporte público siempre va a sorprenderte.

El transporte público en México es bueno y eficiente. Hay de todo: combis, camiones, autobuses, autobuses de lujo, bici taxis, metro… Y lo mejor es que nunca te aburres, porque entran vendedores ambulantes de chucherías y de comida, artistas, predicadores, ¡es todo un show!

39. ¿Qué vas a tomar?

Las bebidas alcohólicas más populares son el tequila (proveniente de Jalisco) y el mezcal (Oaxaca). Para los niños, las aguas frescas hechas a base de frutas frescas. También hay un sinfín de bebidas de origen prehispánico, algunas con alcohol y otras sin él. No dejes de probar el pulque, el elixir mexicano para la eterna juventud.

40. La michelada es muy extraña… ¡pero dicen que sabe bien!

Photo: Diego Carrales | Shutterstock

Hecha a base de cerveza, limón y sal… y clamato y complementos tan extraños como gomitas dulces (la gomichela, en la foto), o camarones.

41. La mayor parte de México es muy segura.

No te vamos a negar que hay zonas de México que, hoy por hoy, son muy peligrosas, pero la mayor parte del país es segura. Sí te recomiendo que tomes los recaudos básicos, los que tomarías en cualquier lugar. También sugiero que tomes taxis de sitio o Uber (especialmente en las grandes ciudades), y que, antes de moverte de un lugar a otro, cheques con los locales o con tu embajada si la ruta es segura.

42. Finalmente te digo: México es un país hermoso, riquísimo y muy complejo de entender.

No trates de comprenderlo todo en tu primera visita. Disfruta de los paisajes, conversa con la gente, pasea por los mercados, haz preguntas, prueba toda la comida que puedas y deja que los colores te llenen de magia. Eso sí, te deseo buena suerte tratando de sacar a México de tu corazón. Yo, 15 años después y muchos viajes de por medio, ¡aún no he podido!

Crédito imagen de portada: Daniel M Ernst | Shutterstock.com